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lunes, 24 de agosto de 2009

OVEJAS AGRADECIDAS

Había oído hablar del alto valor nutritivo de la leche de oveja y del sabroso queso que con él se prepara, pero últimamente parece que también su carne comienza a ser muy apreciada, sobre todo entre intelectuales aspirantes a frecuentar restaurantes de alta cocina.

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Para evitar caer en la reiteración y extenderme innecesariamente me limito a transcribir el texto que le he enviado al escritor Juan Eslava Galán a través del correo electrónico de su web personal.

Juan Eslava Galán es licenciado en filología inglesa y doctor en letras, autor de más de sesenta libros y Premio Planeta 1987 (En busca del unicornio). Pero quiere más... dinero.




«Estimado Juan:

Acabo de terminar de leer "Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie". Ha supuesto para mí una lectura amena, ligera e instructiva, excelente para el verano. Interesado en su perfil profesional, he accedido a su página web, donde me encuentro con el llamativo título de su último libro, "El catolicismo explicado a las ovejas". No lo he leído (aún), así que sólo puedo juzgar por el comentario promocional que acompaña el título, imagino que de su propia cosecha aunque esté escrito en tercera persona. Sin embargo, es suficiente (por poco original) para hacerme una idea de su contenido, que, obviamente, no discutiré con usted en estas breves líneas. Como bien sabe, no es usted el primero en contar las "mentiras" del catolicismo, ni en "desvelar" los grandes misterios del origen del cristianismo y de la Biblia. Será usted uno más en tratar de hacer caja con un tema que, seamos francos (¡vaya, qué coincidencia!), es muy oportuno en nuestro país en estos momentos. No le culpo, tiene usted todo el derecho a llenarse los bolsillos, si todo va bien y dos o tres medios afines a la causa le apoyan con publicidad en programas televisivos de masas en los que los asuntos anticatólicos tienen buena acogida (seguro que el Gran Wyoming y La Sexta, en general, le podrán echar una mano).

No obstante, me queda una duda respecto al título: ¿Está seguro de que va usted a iluminar a las “ovejas” y sacarlas de su ignorancia, o más bien a aprovecharse de ella (de la ignorancia) para sacarles el dinero? La pregunta es, por supuesto, retórica, porque usted y yo conocemos la respuesta. Es igual de fácil engañar a las “ovejas” de un lado como del otro, y tanto desde un lado como desde el otro, ¿no le parece?

Puedo imaginar el formato del volumen que nos propone: temas llamativos para los poco iniciados (o mal iniciados) como se deduce de las preguntas que sirven de cebo en su web, regados con interminables citas bibliográficas (su historia de la Guerra Civil está plagado de ellas hasta el punto de acabar siendo un libro escrito con pedazos de otros libros, lo cual también tiene su mérito), y, seguramente, al estilo de sus predecesores en el asunto, dando por ciertas, o soltando como quien no quiere la cosa, teorías sin confirmar, contra las que existen otras tantas, igual de probables, que afirman lo contrario, y que usted obviará o ridiculizará. No soy adivino, es que ya lo he visto antes, aunque ya le adelanto que no por ello prescindiré del placer de su lectura. Si encuentro novedades significativas le prometo que se lo haré saber y lo exaltaré en mi humilde blog en el que también publicaré lo que ahora está leyendo (es una publicidad modesta, pero es todo lo que puedo ofrecerle para contribuir al ensanchamiento de su cuenta corriente), así como cualquier respuesta o comentario que tenga a bien concederme.


Muchas gracias por su tiempo y su trabajo.


Atentamente,

Armando Vallejo Waigand»



Nosotras, las ovejas, estamos agradecidas a los intelectuales cuya vocación es liberarnos de la estupidez. Mientras ellos lo hacen de las hipotecas.